Connect with us

Opinión

40 años de la Constitución (y II): ¿Un caballo o un camello?

Avatar

Published

on

¡Comparte esta publicación!

De La Transición de cristal. Hoy se podrían decir cosas más graves, pero viene bien señalar unos fallos de origen que en vez de corregirse se fueron ampliando. No existe ningún partido constitucionalista, porque todos han socavada insistentemente, desde entonces, la unidad nacional que la Constitución proclama un tanto ambiguamente. Queda clara, asimismo, la falta de principios sólidos en la UCD (para Suárez todo era negociable). Ausencia cuyo origen está en la Concilio Vaticano II, como explico también en el libro. Propiamente la Transición (o más bien la segunda fase de la misma, pues la primera culminó en el referéndum de 1976, cuya decisión fue a continuación desvirtuada) fue realizada básicamente por los falangistas del Movimiento como mano de obra y bajo dirección ideológica democristiana. Algunos de estos creían innecesario un partido nacional (español) en Cataluña y Vascongadas porque los nacionalistas allí eran precisamente democristianos.

La gestación constitucional resultó, pues, poco democrática, pero sólo chocó con la indignación de AP, resuelta con la escisión del partido. El punto más escabroso, pero no el único, fue el de las autonomías, concre­tado en el Título VIII, y la inclusión del término «nacionalidades». Según Herrero de Miñón, uno de los ponentes con mayor influencia, «Comunis­tas y, más aún, socialistas, pretendían elaborar una completa nueva planta constitucional en la cual la Jefatura del Estado perdiera sus connotaciones históricas; la parte dogmática supusiera una transformación, cuanto más radical mejor, de la sociedad y la economía; y las autonomías correspon­dieran al principio del federalismo»; en cambio, interpretaba la postura de AP como un plan de «reformas parciales de las Leyes fundamentales franquistas y adición de otras nuevas», y afirma que UCD acertó «con un término medio: cambiar el Estado, y permitir el cambio social sin cambiar de sociedad ni de Estado». El aserto revela un optimismo algo excesivo.

El Título VIII, referido a la organización territorial y en particular a las autonomías, resulta contradictorio, pues pretende, por una parte, esta­blecer las competencias de las autonomías y del Estado central y, por otra parte, vacía estas últimas al advertir que las autonomías podrán extender sus competencias (obviamente, a costa de las nacionales), y el Estado podrá delegar las suyas (artículo 150.2), bajo condiciones interpretables. Suárez hizo esta concesión un tanto sorprendente para conseguir que el PNV apo­yase no lo logró, y a pesar de ello, el artículo no fue retirado. Pese a un afán ordenancista impropio de una Constitución, y a cautelas retóricas, las autonomías, en lugar de delimitarse, quedaron abiertas a una progresión indefinida, a interpretaciones y hasta al hecho consumado, como llegaría a ocurrir.

Los partidos abordaron la cuestión, dice Herrero, desde tres enfoques distintos: a) Los nacionalistas pretendían un reconocimiento nacional para Cataluña, apoyados por socialistas y comunistas, mientras que los nacionalistas vascos hablaban de «soberanía originaria»; b) los socialistas y comunistas defendían incluso el «derecho de autodeterminación», es decir, la posible secesión; y c) la UCD, y en parte AP, pensaban en una «regionali­zación del Estado», de inspiración orteguiana.

Advertisement

Las aspiraciones de los separatistas catalanes y vascos no precisan glosa. Algo más la coincidencia de socialistas y comunistas con ellos. Esa coinci­dencia era una tradición en el PCE, no así en el PSOE, antes propenso a un centralismo incluso jacobino. El PCE, aunque centralista de hecho, siempre incluía en su programa la autodeterminación de las nacionalidades según el modelo leninista extraído de la experiencia de los imperios ruso y aus­trohúngaro, inaplicable a España. El PSOE de González y Guerra asumió así esa postura leninista, por mostrarse radical, por su visión negativa de España y por su antifranquismo, ya que el Régimen anterior había defen­dido la unidad nacional.

Menos esperable era la repentina inclinación autonomista de la dere­cha, entusiasta en casos como el de Herrero. En buena medida venía de la influencia orteguiana sobre la Falange, en este caso lo que Ortega había llamado «la redención de las provincias». Según Ortega, España era un «enjambre de pueblos» y nunca se había «vertebrado» como era debido, estatal y socialmente. El filósofo representaba un nacionalismo español «regeneracionista», muy similar a los nacionalismos catalán y vasco por cuanto negaban como nefasta la historia anterior y pensaban tener la receta casi mágica para redimir a los pueblos y elevarlos a la gloria.

Los análisis histórico-políticos de Ortega no cuentan entre sus mejores ideas. Solían ser rebuscados y crear falsos problemas. «Ocurrencias», los lla­maba Azaña que, no obstante, se parecía mucho a él en su adanismo hacia España y su historia. Ocurrencias a veces disparatadas, pero expuestas en un lenguaje pomposo que seducía a muchos lectores. La política debía ser «Una imaginación de grandes empresas en que todos los españoles se sien­tan con un quehacer», señaló el 30 de julio de 1931 ante las Cortes.

Azaña, a su turno, propugnaba en Barcelona, el 27 de marzo de 1930, «un Estado dentro del cual podamos vivir todos», como si en España nunca hubieran vivido todos, mejor o peor. Viendo el pronto desenlace de las «grandes em­presas» orteguianas y de ese «Estado» tan especial de Azaña, cabe ponderar la peligrosidad de las grandes frases vacías, a medias exaltadas y frívolas. Una ocurrencia de Ortega propugnaba articular España «en nueve o diez grandes comarcas» autónomas, para las cuales «la amplitud en la concesión de self government debe ser extrema, hasta el punto de que resulte más breve enumerar lo que se retiene para la nación que lo que se entrega a la región». Así esperaba contentar, más o menos, a los nacionalistas vascos y catalanes, y salvaguardar el principio de la soberanía nacional. Su discípulo Julián Marías observaría, en 1978, lo inútil y riesgoso de querer contentar a quienes no se van a contentar.

Yacía bajo todo ello un serio temor a los separatismos vasco y catalán, pese a no haber supuesto ningún peligro ni amenaza desde hacía cuarenta años. La razón no confesada de ese generalizado descrédito de todo centra­lismo provenía ante todo de la ETA y de su posible contagio a Cataluña, Ga­licia y Canarias, de momento. Ya vimos que la ETA era el único movimiento separatista surgido con algún impulso durante el franquismo, ya muy al final de este y, por las razones expuestas, había adquirido una excepcional relevancia política. No debe olvidarse que el terrorismo ha ejercido una profunda influencia corrosiva y corruptora en España, más que en cual­quier otro país europeo, ya desde el pistolerismo ácrata de la Restauración, a cuyo derrumbe contribuyó decisivamente. Influencia debida siempre a la misma causa: la explotación política de los asesinatos por otros partidos teóricamente moderados.

Advertisement

De los tres enfoques autonomistas terminaría imponiéndose el de la de­recha muy hibridado con el de los separatistas, con un autonomismo fun­cionalmente similar al federalismo, pero sin delimitación clara. El ministro adjunto para la Regiones, Clavero Arévalo, propugnó la generalización de las autonomías, creyéndola un modo de disolver los separatismos, mientras que Herrero insistía en unos «derechos históricos», «singularidades histó­ricas» de Cataluña y Vascongadas, que no autorizaban la homogeneidad autonómica. Herrero asimilaba la situación española a la de Gran Bretaña -un verdadero dislate histórico- y llegó a declarar: «La Constitución puede pasar. Ni España, ni Cataluña ni Euskadi pasarán». Igualaba así las tres entidades y recogía el término inventado por Sabino Arana para incluir Navarra y los departamentos vascofranceses. Quizá influyera en tales actitu­des el hecho de estar casado con una señora próxima a dirigentes sabinianos. Suárez, más reticente a las tesis del PNV, pensaba que UCCD y PSOE harían la política real en las Vascongadas ante un radicalismo separatista al borde de la ilegalidad.

Probablemente el enfoque más razonable fuera el del nacionalista catalán Roca Junyent en un momento en que, ante las dificultades y diferencias, propuso la reducción del texto a unos principios genéricos a desarrollar lue­go, y la restauración del estatuto de 1932. Pero ello no ocurriría.

Advertisement
Click para comentar

Escriba una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Opinión

El asesinato de los guardias civiles se pudo evitar. Por Jesús Salamanca Alonso

Avatar

Published

on

¡Comparte esta publicación!

«Se pudo evitar el asesinato de los miembros de la Guardia Civil. Solo falta conocer al culpable de enviarlos con flotadores de agua dulce (zódiac) contra los narcos».

¡Cuánta dignidad han demostrado las esposas de los guardias civiles asesinados! ¡Cuánta valentía se reconoce a la Benemérita que fundara el Duque de Ahumada! ¡Qué siembra más fructífera y digna dejó aquella Santa Hermandad que fundaran los Reyes Católicos para vigilar los caminos y proteger a comerciantes y viandantes en general! Necesariamente la Historia de la Guardia Civil tiene que reconocer actos de gallardía y valentía, que son muchos, de este Cuerpo a lo largo de su histórica y exitosa andadura.

Por eso nadie debe olvidar su trabajo contra el terrorismo de la banda asesina ETA; sus cientos de actuaciones sin medios por culpa de Grande Marlasca (sin “k”) y de un Gobierno de parásitos cuya función es calentar la poltrona con indignas posaderas, sucios engaños, nula transparencia y ocultación de actividades delictivas, que la ciudadanía no debería desconocer. Se pudo evitar el asesinato de los miembros de la GC, solo falta dar con el culpable que dio la orden. Uno ya sabemos que es el ministro, pero hay más.

La dura escena que protagonizó la viuda de un guardia civil en el funeral de su marido en la Comandancia de la Guardia Civil en Pamplona, no es más que el reflejo de un sentimiento extendido en la sociedad española. Cualquiera con dos…estatutos bien puestos, hubiera reaccionado igual. Hoy, recibir una medalla de manos del desaprensivo e incompetente Marlasca (sin “k”), casi es más un desprecio que un honor. Actúa como los líderes comunistas protagonizando escenas vergonzosas, lo mismo en Barbate que en Melilla, sin contar las «fake news» que inventó y alimentó durante la inútil gestión de la pandemia por parte del Gobierno central. ¿Acaso ya no se acuerdan?

Con el recuerdo de tanta indignidad como acompaña a este «peluso de medio pelo» e incompetente circular, es un peligro encargarlo gestión alguna. Un aplauso largo y continuado para la mujer que ha impedido que el ministro mentiroso, trapacero y traidor del Interior colocara la medalla de condecoración al féretro en el momento en que éste se ha acercado. Estoy convencido que la dignidad de la Guardia Civil no soporta los «atentados» que proceden de este ministro. Y no la soportan porque han visto desprecio permanente; lo comprobaron en Cataluña cuando los terroristas de los CDR lanzaban bordillos, piedras y cuanto encontraban a su paso, llegando a levantar adoquines; lo han comprobado en los asaltos e intentos de asalto de Melilla; lo vuelven a comprobar a diario cuando el ministerio hace dejadez de la inmigración ilegal y carga a la GC con servicios impropios y lo han comprobado con la falsedad de mentiras en las intervenciones del ministro o en el desmantelamiento de la UCON SUR.

Advertisement

Nadie duda de que los medios humanos y materiales del Estado, para combatir la droga y a los terroristas que alientan la distribución de la misma, son mediocres e insuficientes. Mientras los narcos de la última tecnología –como las que Sánchez regaló a Mohamed VI para distribuir la droga por la costa mediterránea– los guardias civiles trabajan con zódiac, que más parecen flotadores de agua dulce. Ellos mismos comparaban la situación como enfrentar a un camión con un turismo. La inutilidad de Marlasca (sin “K”) vuelve a estar en la picota para las asociaciones de la Guardia Civil y la Policía, así como para toda la oposición y la ciudadanía española. Estoy convencido que la ciudadanía gallega dará una patada en el trasero al socialismo «sanchista» de falsedad, violencia, prevaricación y nula transparencia.

Una inutilidad que ya demostró sin Bilbao siendo juez y que le llevó a condenar a policías autonómicos y hacer la vista gorda con los terroristas, de ahí que sus propios compañeros le recordaran la cobardía que no debe imperar en un pues, pero eso lo cuento el domingo. La supresión de la OCON ha llevado al incremento de distribución de droga, los narcos se han crecido y Mohamed VI se ha beneficiado y mofado del felón de Moncloa. «Pegasus» va a traer al mentiroso Sánchez un final con el que no contaba, pero que es una sentencia que él mismo firmó. ¿Cuánto dinero nos está costando que Mohamed VI calle la información sobre Sánchez gracias al «Pegasus»? ¿Y cuántas prebendas?

La historia más cercana, la del día a día, nos lleva a preguntarnos muchas cuestiones. ¿Para qué tantos miembros de los Cuerpos y Fuerza de Seguridad del Estado en el chiringuito de los «Goya»? ¿Por qué estaban presentes el presidente del Gobierno socialcomunista y varios «parásitos y parásitas» de su Gobierno? ¿Acaso no era más importante y dramático lo sucedido en Barbate el día antes? ¿Qué pintaba Sánchez allí tras recibir miles de improperios a su llegada? ¿Por qué no se suspendieron los «Goya» tras el asesinato de los guardias civiles? ¿Harán lo mismo si algún día las víctimas son ministros o ministras del Ejecutivo socialista? Total… El caso es que, si Grande Marlasca hubiera llevado a Barbate a los guardias civiles de las manifestaciones, que envió a las tractoradas, no hubiera pasado lo que pasó. Los asesinatos se pudieron evitar

Las mujeres de los guardias civiles son mis heroínas, aunque ya lo eran desde que sus maridos se enfrentaban a los asesinos etarras con pocos medios y mucha valentía. La sufrida esposa de uno de ellos echó lo que tenía que echar, además de valentía suficiente, ética a chorro y toneladas de dignidad durante el funeral. ¡Maldita dejadez del ministerio de Interior! ¡Cuánta dignidad han demostrado las esposas de los guardias civiles asesinados! Merecen todos nuestros respetos, consideración y admiración. Y eso es justamente lo que no merece el ministro, ni el Ejecutivo deshinchado de Moncloa.

Ahora yo quiero saber cuántas comisiones y cuánto dinero recibían los mandos con uniformes estrellados. Claro, si el dinero se gasta mal, los guardias civiles no tienen los medios que precisan y acaban muriendo los de siempre; es decir, los de abajo. Por eso se han ganado la admiración gente como Pérez de los Cobos y todo nuestro rechazo para indignos parásitos como Grande Marlasca (sin “K”). El ministro ya ha demostrado lo que es, y se lo recuerdan constantemente los memes sobre él. Por cierto, no van muy a la zaga muchos de sus asesores y «bailarines de agua» que pululan a su alrededor. «Cualquier madre estaría avergonzada de tener un hijo como el ministro», gritaban muchas mujeres en la manifestación frente al ministerio del Interior. Y estarían avergonzadas porque propició el asesinato de guardias civiles y desmontó la Unidad especializada en los menesteres que llevaron a la muerte a David y su compañero.

Advertisement

En fin, tras la muerte de dos guardias civiles espero y deseo que se llegue hasta el final del reparto de las comisiones; el dinero entregado a Mohamed VI; las narcolanchas regaladas por el Gobierno de España a Marruecos y la falta de medios físicos y humanos para la Guardia Civil. Y si Grande Marlasca no lo resuelve, llegará gente –como De los Cobos– y pondrá negro sobre blanco o será la propia ciudadanía quien aporte las pruebas que se consigan, como se han aportado al Europarlamento sobre Puigdemont, los dineros malgastados, la trama rusa de la Generalitat, las triquiñuelas del felón que se divertía en los «Goya» y la malversación de los fondos europeos.

Ahora falta saber quién dio la orden de salir con flotadores de agua dulce (zódiac) y a qué nivel se dio. ¿Fue el delegado del Gobierno? ¿el coronel? ¿el ministro? Todos se lavarán las manos y buscarán a un funcionario intermedio para endilgarle la culpa. ¿Apostamos? Así actúa el socialismo de bragueta abierta y vergüenza oxidada.

Continuar leyendo
Advertisement
Advertisement

VIDENCIA

Economía11 horas ago

Los fondos económicos más gigantescos del mundo abandonan el “lobby” climático empujados por los agricultores europeos contra la Agenda 2030

¡Comparte esta publicación! Comparte este artículo TweetComparte este artículo Subscribe VKontakte WhatsApp Gmail Telegram Copy Link Print3shares Acción por el...

España4 días ago

El mamporrero (casi literal) de Ábalos, el matón Koldo García, y las revelaciones de ALVISE PÉREZ…

¡Comparte esta publicación! Comparte este artículo TweetComparte este artículo Subscribe VKontakte WhatsApp Gmail Telegram Copy Link Print0share 🔴 La Guardia...

Entretenimiento5 días ago

La guía completa para entrar en Melbet y gestionar tu cuenta

¡Comparte esta publicación! Comparte este artículo TweetComparte este artículo Subscribe VKontakte WhatsApp Gmail Telegram Copy Link Print0share Melbet inicio sesion...

España5 días ago

No hay nada más nauseabundo en España que el PP y su piara de TRAIDORES: Juan Vivas (PP) se reúne con Marlaska y elogia su «inequívoca colaboración» y su «lealtad institucional» hacia Ceuta

¡Comparte esta publicación! Comparte este artículo TweetComparte este artículo Subscribe VKontakte WhatsApp Gmail Telegram Copy Link Print0share EL BARÓN POPULAR...

España6 días ago

¡ATENCIÓN! Nauseabunda noticia desvelada por el analista Alvise Pérez: Políticos del PSOE cenan con un Coronel de la GC y pactan su nombramiento como General

¡Comparte esta publicación! Comparte este artículo TweetComparte este artículo Subscribe VKontakte WhatsApp Gmail Telegram Copy Link Print0share Esta noche en...

España1 semana ago

La Real Academia Española, hasta las narices del gobierno y sus mamporreros: se acabó el lenguaje “inclusivo”

¡Comparte esta publicación! Comparte este artículo TweetComparte este artículo Subscribe VKontakte WhatsApp Gmail Telegram Copy Link Print0share La Real Academia Española de...