España
Viacrucis del corrompido Sanchismo. Por Jesús Salamanca Alonso
«Precisamente ahora, Pedro Sánchez es cuando se convierte en más peligroso que nunca: ya no hay caña que no se le haya convertido en lanza».
Visto lo visto, con el nombramiento de Teresa Ribera como comisaria de la Comisión Europea, es evidente que la política española se nos ha ido de las manos. Mejor dicho, se le ha ido al Gobierno que, entre las corruptelas y la mafia imperante, tiene paralizado al país, entretenidos a los jueces y con los ministros jugueteando: todos niegan haber recibido comisiones, pero las pruebas de Víctor de Aldama demuestran que sí las han recibido, muchas y gordas. Hasta la propia Delcy lo confirmó.
Con tantos bulos generados por el todavía ministro, Grande Marlasca (Con “c” y no con “K”), y con tantas comparecencias pendientes ante el juez por parte de numerosos miembros del Gobierno, está desorientada incluso la oposición al Gobierno “Frankenstein”. Hasta la ministra sustituta de Teresa Ribera está bajo sospecha por la entrega de ayudas a las empresas de sus hermanos. No nos sorprenden que «algo huela a podrido en Dinamarca» remedando la famosa frase de Marcelo, que algunos ponen en boca de Hamlet…
Con la que está cayendo, y lo que falta por caer, cabe preguntarse qué hacen los partidos de la oposición. Lo más triste es que tenemos una oposición deslavazada, desordenada, caótica, enfrentada, ridícula y sospechosa. No hay duda de que el Gobierno actual está rodeado por la corrupción y el latrocinio, pero no lo es menos que partidos como el Partido Popular aún tienen muchas causas pendientes en los juzgados y aún podemos encontramos con lo que menos esperemos. No hay más que dar tiempo al tiempo, que no será excesivo.
A veces no sé explicar si, el partido que fundara don Manuel Fraga Iribarne, es un partido válido para enfrentarse a la siniestra socialista y a la corrompida izquierda o es simplemente un aliado más. Tampoco sabría discernir si esa misma formación es un partido patriota o se mueve por intereses simplemente partidistas; no es sorprendente pensar así por cuanto estamos en una partitocracia y no en una democracia real.
¿Y qué me dicen del PSOE, el partido más corrupto de la Unión Europea y que mayores actos de corruptelas y latrocinio ha cometido en España durante el periodo democrático moderno? Tan pronto dice que plancha huevos como lo vemos negarlo y afirmar que tan sólo fríe corbatas. ¿Alguien se acuerda de cuando llamó fascista a Meloni? Pues resulta que ahora le hace reverencias hasta el mentiroso, Pedro Sánchez, y, con tal de situar a Teresa Ribera como comisaria, el sanchismo besa cada pisada que deja la líderesa italiana. Como si nada hubiera sucedido, el corrompido sanchismo acepta a Giorgia Meloni y alaba a Viktor Orbán. Ya saben que el sanchismo no miente, tan sólo cambia de opinión.
Al socialismo convertido en vulgar sanchismo no se le cae la cara de vergüenza si con sus aberrantes maniobras saca de España a la presunta culpable de abrir las compuertas de la presa de Valencia sin avisar; es decir, su objetivo clave era sacar a Ribera para que las críticas se tornaran silencios y se comenzara a olvidar la huida de Paiporta de Sánchez cual asustado conejo con mixomatosis, tal y como sucedió hace dos días en su espantada en Cerler (Huesca) al comprobar que los ciudadanos presentes le dedicaban su merecido homenaje en forma de insultos y gruesos exabruptos.
Si hoy el sanchismo está acorralado, no es menos cierto que la fraudulenta «catedrática» de la Complutense puede acabar en prisión antes de que los desfiles procesionales recorran España desde Gerona a Huelva y desde Almería a la Coruña. El propio Vicente Vallés arrolló con diligencia e inteligencia, en apenas dos magistrales minutos, a la bulera y falsaria del desgobierno de Sánchez, Teresa Ribera. VOX se ha hartado de pedir la imputación de Pedro Sánchez después de las confesiones de Aldama ante el juez como acusación popular. Grande Marlasca (con “C”, no con “K”) se asusta al comprobar que le hacen cambiar de opinión de la mañana a la tarde. Pilar “Juergas” lee y relee a “digo” y a “Diego”, aunque no entienda lo que lee y obedezca como un borrego repeinado que ha huido de la tiza. Los «Óscares» paletos, que fracasaron en Valladolid, airean y aventan insultos en fila india con tal de tapar las toneladas de porquería, bulos y fango que convierten a Sánchez en un indigente intelectual y en portador del síndrome de Diógenes en Moncloa.
De Begoña “Pelela” Gómez mejor dedicarle un capítulo exclusivo cuando toda su corrupción y delitos estén negro sobre blanco; no obstante, es conveniente recordar alguna de sus pifias como cuando intentó por todos los medios «incorporar a Mercadona a su cátedra». Debió de pensar que eso iba a ser tan fácil como gestionar los puticlubes y saunas de Sabiniano en sus años mozos. Mercadona le hizo la peineta porque no se fiaba de ella, viniendo de dónde venía, y tampoco de la persona que trabajaba en Moncloa a su servicio y que habitualmente interponía cobardemente para contactar con las empresas y captar dinero. La empresa tuvo claro desde la primera llamada que eso olía a podredumbre tras esa indigna e indignante oferta.
También hubo que comprobar cómo la señora «catedrática», Begoña Gómez, se escondió en Brasil, previo montaje acordado con la mujer de Lula da Silva para poder entregar algo por escrito al juez Peinado. No se libró de la querella de HO, que la persiguió al otro lado del charco y que llegó a su prestado domicilio. El acobardado, Pedro Sánchez, se esconde ahora en Moncloa mientras en Paiporta reclaman con urgencia su presencia y la Comunidad valenciana las ayudas prometidas, que no llegan más allá del 3%. Por cierto, ayudas que sí reparte Mazón y no se cansa de trabajar por los valencianos, así como de buscar dinero en la Unión Europea para que lleguen tales ayudas hasta el último vecino. Von der Leyen sí ordenará el envío de un importante montante de dinero para las víctimas de la DANA, pero la Comisión Europea busca la fórmula más idónea para que ese montante económico no pase por la Hacienda del Gobierno Sánchez y sí llegue de forma directa a la Comunidad valenciana, previo a su reparto.
No olviden que, recientemente, la presidenta de control presupuestario de la Eurocámara (Monika Hohlmeier) decía que «seguimos sin saber cómo y en qué el Gobierno español se gasta 140.000 millones de fondos de la Unión Europea» En fin, para Sánchez ya es un problema resuelto «gracias a él y a su gestión, así como al Gobierno central». Tras esa falsedad del mentiroso presidente, espero que le caiga el cielo encima con todo su poder y fiereza, si antes no es devorado por las huestes de su formación mafiosa que ya están de uñas contra él, a la vez que se organizan para su particular «toma de la Bastilla» (Léase Ferraz).
Tampoco se va a librar de la ciudadanía y de toda la gente que esté presente allí donde acuda. Las broncas van a más y no acabarán ahí porque Delcy Rodríguez culpa al dictadorzuelo presidente de traición a Venezuela, «a pesar de los favores recibidos y de los reiterados juegos de blanqueo». Supongo que la tal Delcy no recuerda que Sánchez ha condonado al país chavista y a Marruecos cantidades ingentes de dinero, sin que se enterase la ciudadanía española. De lo que tampoco tengo duda es de que hay que estar alerta de los movimientos de Pedro, el mentiroso, o «el desenterrador», como lo llaman otros.
En estos momentos de máxima debilidad, la cobardía habitual de Sánchez lo convierte en muy peligroso: eso de perder el poder lo saca de quicio porque sabe que no habrá lugar donde pueda acudir, ni tendrá la fraudulenta defensa del fiscal general del “Establo”, a quien ya le preparan sus compañeros fiscales, las asociaciones de los mismos y los propios jueces su correspondiente cadalso para hacerle un Luis XIV (sentido figurado).
Precisamente ahora, Sánchez es más peligroso que nunca. Recuerden su bronca al Rey por atender y ayudar a la ciudadanía de Paiporta, así como su prohibición para que acudiera a Chiva. Para Sánchez, ya no hay caña que no se le haya convertido en lanza.
El karma ha devuelto a Sánchez en Cerler (Huesca) a la realidad. Y no es nada para lo que le espera en su viacrucis hasta Semana Santa. Al tiempo.
A Fondo
Pánico total en los sindicatos. Por Jesús Salamanca Alonso
«Hoy, los trabajadores ven unos sindicatos fundidos, acomplejados, vendidos al poder, lamerones de lo ajeno, aprovechados y con menos credibilidad que la Fiscalía general del Estado, el Tribunal Constitucional, …»
Dos insignes sindicalistas vallisoletanos me confiesan que los sindicatos mal llamados «obreros» han entrado en pánico ante futuros gobiernos de VOX y de la «derechita cobarde», que se ha tenido que amoldar al acuerdo para formar gobierno regional. Ya sucedió en Castilla y León la legislatura pasada hasta que la insigne derecha de VOX se rasgó las vestiduras, pero se dio un paso importante de legislatura como fue eliminar las subvenciones multimillonarias que recibían los sindicatos «comegambas» o «rebaña-ostras».
Aquel paso, que llevaba tiempo reclamando la ciudadanía, tuvo una vergonzosa retrocesión por parte del PP al verse desamparado, acobardado y sin apoyos, pero quedó patente que los ciudadanos exigen que ese paso se dé de forma permanente. Y ahora se debe hacer; los sindicatos clasistas de la izquierda ventajosa y fomentadora de odio y desigualdad no han hecho nada importante para ser mantenidos por papá Estado a toda costa y a lo grande. Hasta la ministra, Yolanda “Varufakis” Díaz o Yoli «cohete», alias «Tucán», ha hecho el más burdo ridículo con las subvenciones sindicales. Lo raro es que no los haya traicionado, que es su especialidad, aunque nunca es tarde. Está apartada del Consejo de ministros desde que se marchó a la entrega de los Óscar. Cada día despierta más desprecio y menos simpatías. Doy fe.
En los últimos siete años de izquierda presuntamente (y sin presunta) corrompida con apoyos golpistas, comunistas, independentistas y terroristas ha habido infinidad de motivos para convocar huelgas sectoriales y hasta generales, pero el dúo «comegambas» practica el famoso «do ut des». En pocas palabras: dame pan, llámame perro y lléname la faltriquera. ¡Manda huevos! Bien es verdad que han perdido la calle, se han hecho casta, incluso se creen con derecho de pernada con los trabajadores y hoy corren el riesgo de que se les echen encima esos trabajadores responsables, honrados y que no viven de un mundo subvencionado ni duermen hasta las doce de la mañana por estar liberados. Las movilizaciones contra esos sindicatos no se harán esperar y conocerán la horma de su zapato. Al tiempo.
Hay sindicatos sectoriales que no reciben ni un euro, ¿por qué estos vividores sí las reciben? Nunca serán respetados mientras no se hagan cargo de las nóminas de sus propios liberados, ¿qué es eso de que sean las empresas quienes sigan pagándolos si no producen? ¿Qué es eso de que Yolanda y los dos sindicatos más denostados socialmente decidan las subidas salariales sin contar con la patronal? No estaría de más que alguna vez pagaran ellos con el dinero público que reciben. Ellos invitan y el Estado paga con dinero público. ¡Cuánta indignidad y descontrol tienen y cuánta acumulan cada día! ¡Joder, qué tropa!, repetiría incesante don Álvaro de Figueroa y Torres, conde de Romanones.
Este modelo sindical ya no sirve, nadie cree en ellos, son la mofa y el hazmerreír permanente y, cuando salen en TV los líderes de esas formaciones izquierdosas y ultra-izquierdosas, lo primero que se escucha en los bares, restaurantes y mesones es «¡ladrones!» y, además, se enfatiza, repite y contagia a los asistentes. Incluso calificativos, o descalificativos, muchos más gruesos. Y es que han hecho méritos para ello, llevan siete años holgando y presenciando la corrupción de varios miembros del Gobierno y aledaños, incluso viendo y comprobando como huye el galgo de Paiporta o se esconde, a la vez que miente o entorpece la acción judicial, el avestruz de Adamuz o cómo la UCO saca los colores a la «fontanera», «la Paqui», Ábalos, Koldo, Cerdán y demás parroquia, a veces amparados por las hojas parroquiales de izquierdas: las misma que acusan al juez Peinado de tener dos DNI o a Julio Iglesias en falso.
Hoy, los trabajadores ven unos sindicatos fundidos, acomplejados, vendidos al poder, lamerones de lo ajeno, aprovechados y con menos credibilidad que la Fiscalía general del Estado, el Tribunal Constitucional, el Ministerio de Transportes o la presidencia de las Cortes, por no añadir a Felisín Bolaños, Yolanda «Tucán» o Isabelita Rodríguez, más parada que un baile agarrado de los años setenta.
El gran logro sindical español se alcanzará cuando los sindicatos paguen la nómica de sus propios liberados y los gastos de mantenimiento del propio sindicato. Ese día llegará, doy fe de que llegará y tendrá el apoyo de los organismos europeos y de los propios trabajadores. Precisamente será el momento del nacimiento de la modernidad sindical en España y sospecho que Juanma Moreno será quien dé el primer paso junto con Castilla y León, que ya tiene práctica de ello.
Tras las elecciones andaluzas, y el futuro nuevo gobierno de Moreno, ha anunciado que revisará y recortará drásticamente las subvenciones públicas que reciben CC.OO. u UGT cada año. Hablamos de decenas de millones de euros que reciben esas formaciones y cuyo control deja mucho que desear. Ni siquiera sabemos si actúa el Tribunal de Cuentas al respecto ni cómo actúa. Lo del patrimonio sindical lo dedicaremos artículo aparte y en exclusiva.
Los líderes sindicales ya han salido en tromba y planean movilizaciones para seguir mangoneando y chupando del bote, aunque saben que no tienen apoyo de los trabajadores y menos de la ciudadanía en general, pero tranquilos, que llega el día grande de las gambas, el 1º de mayo.
Está claro que lo que proyectan esos sindicatos es «¡un ataque a los trabajadores!» y una amenaza a la Administración para seguir mangoneando y desprestigiándose, aunque ya no pueden desprestigiarse más.
Yo, como trabajador, sigo luchando para acabar con esos privilegios de señoritos y abusadores. Ni creo en ellos ni he creído nunca y jamás me han reportado nada. De ello, doy fe.
