España
Un paréntesis para pensar España
La dirección del PSOE ha anunciado que intentará gobernar en solitario, en minoría, proyectando anticipadamente una imagen de gobierno centrado, capaz de pactar a derecha -Ciudadanos- e izquierda -Podemos-, evitando en lo posible a los independentistas. La opción del gobierno en solitario resultaría un mal menor frente a otro de coalición con Podemos y los separatistas, pero está viciada por el voluntarismo de Sánchez. Su victoria ha sido la menor de un partido ganador desde 1977 y esta limitación -123 escaños- se pondrá de manifiesto en cuanto se convoque el debate de investidura. La suma del PP, Ciudadanos y Vox, con 147 escaños, es superior a los 123 diputados del PSOE, lo que hace insuficiente la mera abstención de Podemos y los nacionalistas en segunda votación. Sánchez tendrá que pactar con Iglesias y con formaciones nacionalistas si quiere superar a la oposición y ser investido. Nueve meses de mal gobierno tendrían que haber sido suficientes para que Sánchez comprobara que en minoría no se gobierna y que jugar a dos bandas es inviable en un escenario tan polarizado como el del próximo Parlamento. Por cierto, los socialistas no podrán seguir hablando de los dirigentes del PP como «fábrica de nacionalistas», porque la presencia del nacionalismo radical -ERC, PNV, JpC y Bildu- se ha reforzado hasta los 35 escaños, animados por la presencia de su hombre en La Moncloa y la expectativa de perder ante una coalición «a la andaluza».
Se impone un paréntesis para pensar en España e intentar aminorar las erupciones de una campaña tensa y agresiva. Cuando los votantes deciden, no hay más que aceptar los resultados, pero estos necesitan ser gestionados políticamente. Nadie quiere alterar la situación postelectoral hasta que pasen los comicios autonómicos, municipales y europeos. Por eso, Ciudadanos, ahora más interesado en su pulso por el liderazgo de la derecha que por el interés general, ha ratificado su determinación de no apoyar a Sánchez. El objetivo de Rivera es absorber al PP tras la cita de mayo, objetivo difícil si ahora anunciara un pacto con el líder socialista. A partir del 26-M, se abre otro escenario, pero los resultados del domingo no dan motivos a Sánchez para abandonar su política radical. Para pagar sus «viernes sociales» con un hachazo fiscal y mantener la crispación, Sánchez necesita a la extrema izquierda, no a Ciudadanos ni al PP, cuyo brazo tendido sería deseable para que el PSOE no tuviera que recurrir a los socios de su moción de censura. Pese a los cantos de sirena del socialismo, el previsible entendimiento entre ERC y el PSC -con la agenda común de los indultos y la consulta- pone fuera del diálogo a Rivera.
Ojalá las cosas fueran de otra manera, pero para el PSOE su victoria es una confirmación de lo peor de su gestión de gobierno. Y Sánchez sigue siendo el mismo.
España
Las Pardo de Vera, las niñas de familia bien, presuntas delincuentes
El exjefe de personal de ADIF apunta a Pardo de Vera por la contratación de las mascarillas
Miranda reconoce que existieron más ofertas, pero que no las valoraron porque pensaban que no cumplirían

El exjefe de personal de ADIF, Michaux Miranda, en el juicio.
El último testigo de la quinta jornada del juicio de las mascarillas deja la pelota en el tejado de Isabel Pardo de Vera. El exdirector de Gestión Personal en ADIF Michaux Miranda ha apuntado a la expresidenta del administrador de infraestructuras ferroviarias. El ex alto cargo ha subrayado este martes en el Supremo que fue ella quien le pidió que llamara a Soluciones de Gestión. El exdirectivo ha reconocido que existieron otras ofertas más económicas, pero que no se valoraron porque pensaban que no cumplirían el contrato. Además, ha subrayado que ya tenían la experiencia positiva de Puertos del Estado, por lo que decidieron contratar con ella.
Miranda ha relatado que buscaron proveedores desde semanas antes de que se publicara la orden ministerial el 26 de marzo de 2020 de forma «insistente y con ahínco», pero que «nos estaba costando» encontrar empresas que suministraran mascarillas de forma inminente. A pesar de que valoraron dos ofertas, decidieron adjudicar la compra a Soluciones de Gestión porque garantizaba el suministro de manera inmediata. Pardo de Vera acudirá este miércoles como testigo para explicar cómo se transmitió la instrucción para adquirir material.
El exjefe de personal de ADIF ha asegurado que el ente público tenía otra oferta de mascarillas sobre la mesa, presentada por una empresa china de tecnología con sede en Granada (Innjoo Technology) dedicada a la venta de teléfonos móviles y tabletas. Sin embargo, tras valorarla, decidieron confiar en la de Soluciones de Gestión y encargarle cinco millones de unidades de mascarillas por 12 millones de euros.
Ofertas más económicas
El antiguo responsable de ADIF, investigado en la Audiencia Nacional, ha explicado que la noche en la que estaban deliberando sobre las ofertas recibieron la información de que el suministrador de Puertos del Estado ya tenía montada la logística para la entrega de las primeras mascarillas. Eso les motivó en confiar en la firma vinculada a Víctor de Aldama, que se enfrenta a siete años de prisión por el atenuante de colaboración. La Fiscalía y las acusaciones populares elevan la petición para Koldo García y José Luis Ábalos a 30 años.
El fiscal jefe Anticorrupción, Alejandro Luzón, le ha preguntado al testigo si los 2,5 euros por mascarilla que pagaron a Soluciones de Gestión eran habituales en ese momento, a lo que Miranda ha respondido que sí. El exjefe de Recursos Humanos de ADIF ha esgrimido que las empresas que ofertaban por debajo de esa cantidad no solían conseguir entregar la totalidad del pedido. Luzón ha recordado entonces al compareciente que «el Servicio Madrileño de Salud las compró a 1,24 a una empresa española en esas fechas».
«Las mascarillas se entregaron en cinco envíos. Sasemar detectó que había unas mascarillas defectuosas, lo trasladamos a la empresa y las sustituyó», ha apuntado Miranda. El exdirector de Recursos Humanos de ADIF ha señalado que Soluciones de Gestión «cumplió el contrato» y que tenía a las empresas SGS y Bureau Veritas como verificadores del proceso.
El ex alto cargo ha señalado que habló con Koldo García en tres ocasiones en abril de 2020 porque era la persona designada por el Ministerio de Transportes para el reparto de mascarillas: «En la orden venían ya fijadas las cantidades de entrega». Ha explicado que Pardo de Vera, que fue quien le designó para la adquisición de cinco millones de cubrebocas, pero que desconoce los motivos por los que le eligió.

La auditoría de Puente
En un informe reciente, la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil vinculó a Pardo de Vera con la trama de las mascarillas. El oficio remitido a la Audiencia Nacional, incluye una serie de mensajes con el propio Miranda, donde este le recuerda que fue ella quien le pasó el teléfono de Íñigo Rotaeche, representante de Soluciones de Gestión. Los investigadores apuntan que la expresidenta de ADIF lo consiguió a través de Koldo García.
Miranda también se ha mostrado este martes muy criticó con la auditoría encargada por el ministro Óscar Puente: «La forma en la que se gestionó deja mucho que desear». El exdirector de Recursos Humanos de ADIF fue cesado de su cargo en agosto de 2024, tras su imputación en la Audiencia Nacional.
