España
Un candidato de Podemos, sobre las monjas asesinadas en la República: «Qué pena, deberían haber sido muchas más»
«¿Solo 7.000? Qué pena. Deberían de haber sido muchas más». David Roig, integrante de la candidatura con la que concurrió Unidas Podemos a las últimas elecciones municipales en la localidad valenciana de Meliana, se expresó en estos términos en respuesta a una usuaria de un foro de Facebook sobre actualidad que había difundido una información de ABC sobre los 7.000 religiosos ejecutados durante la Guerra Civil en España.
Bajo el título de «Las «7.000 rosas» asesinadas durante la represión republicana de las que el PSOE no se acuerda», la noticia de este periódico concretaba que la persecución de la Segunda República contra la Iglesia española, hasta 1936 y durante la Guerra Civil, le costó la vida a 4.184 sacerdotes, 2.365 frailes y 283 monjas, de acuerdo con un estudio del historiador Antonio Montero Moreno.
«Una pena», ya que fueron pocas víctimas, a juicio de David Roig, quien en las pasadas elecciones ocupó el puesto número catorce en la lista de Unidas Podemos en Meliana (11.000 habitantes).
El Partido Popular explica que Roig «emplea el pseudónimo de David Rojo en la red social» y ha denunciado unos comentarios que, en opinión de los populares, resultan «siniestros y amenazantes».
Roig no obtuvo acta de concejal, pero el único edil del partido de Pablo Iglesias en el Ayuntamiento de esta localidad del área metropolitana de Valencia forma parte del equipo de gobierno que preside el alcalde Josep A. Riera, de Compromís, junto al PSPV-PSOE.
En concreto, el concejal de Unidas Podemos, Rafael Pla, ocupa el puesto de quinto teniente de alcalde y es el responsable del área de Igualdad. De las 7.000 víctimas que a David Roig (que en Facebook se hace llamar David Rojo) le parecen insuficientes, cerca de trescientas fueron mujeres.
En pleno debate sobre la memoria histórica a raíz de la exhumación de Francisco Franco del Valle de los Caídos y con el cadáver de José Antonio Primo de Rivera en el punto de mira de la Ley de Memoria Histórica, el candidato de Unidas Podemos consideraba insuficiente el número de religiosos que fueron víctimas de la represión de la República: «Deberían de haber sido muchos más».
Para el portavoz del Partido Popular en Meliana, Pedro Cuesta, «no se puede tolerar que alguien que pretende ser un cargo público se exprese en estos términos de odio y violencia como ya nos tiene acostumbrados».
La información de ABC difundida en el grupo de Facebook también se hacía eco de las catorce monjas de la Orden de la Inmaculada Concepción de Madridtorturadas y asesinadas en 1936. Este grupo de religiosas, que han sido beatificadas este mismo año, sufrieron todo tipo de vejaciones y acabaron siendo fusiladas durante la persecución religiosa por parte de los milicianos republicanos al comienzo de la Guerra Civil.
La reacción del candidato de Unidas Podemos a esta información fue desear que las víctimas hubieran sido «muchas más».
En este contexto, los populares van a ofrecer al PSPV-PSOE un acuerdo para llevar a cabo una moción de censura en la que «a cambio de nada» (el Partido Popular no reclama la Alcaldía pese a tener más concejales que los socialistas), poder formar un Gobierno local «sin depender de partidos que apoyan el independentismo o comunistas y radicales».
La persecución de la Segunda República contra la Iglesia española le costó la vida a 4.184 sacerdotes, 2.365 frailes y 283 monjas
Los números saldrían, toda vez que un acuerdo entre el PP, el PSPV-PSOE y Ciudadanos sumaría nueve concejales, frente a los ocho de Compromís y Unidas Podemos.
El PP ha reclamado «una rectificación pública y una disculpa» por parte del candidato de Unidas Podemos. Por lo pronto, los comentarios ya no están accesibles en el foro llamado «Meliana sense filtros» en el que a Roig se la antojaban escasas las 7.000 víctimas religiosas de la represión republicana. Una actitud «siniestra y amenazante» a juicio de Pedro Cuesta.
Al respecto, el portavoz popular cree que «si esta es la actitud de la izquierda, es totalmente execrable, y si no lo es, que lo expulsen de cualquier posibilidad de algún día ocupar un cargo al servicio de los demás, porque ya vemos que este señor no será muy racional».
España
Se les acaba la alfalfa en el pesebre. Por Jesús Salamanca Alonso
.«Es un hecho que la afiliación sindical ha descendido del año 2000 para acá; son los sectores de servicios los que acaparan mayor afiliación: educación, biblioteca, etc. Hoy no supera el 12-13% y bajando, según la OCDE»
El pesebre sindical se va quedando sin alfalfa. Al sindicalismo en desuso, consagrado casta y de buen vivir se le acaban los haces de alfalfa como a los aviones de ciertos países, que se van quedando sin queroseno de reserva. Sea por improvisación de los Gobiernos, mala gestión de las políticas o simplemente la conflagración de una guerra inesperada, el caso es que quienes comían ya no comen, al igual que los que vivían del lujo, malgastando fondos de la Junta de Andalucía o del Fondo europeo ya no vive igual y comprueba como Anticorrupción, la UCO o Hacienda le tienden trampas. Algunas iguales a las que tienden a los contribuyentes, que ponerlas las ponen.
Hacienda, la UCO y la Fiscalía Anticorrupción lleven a cabo una investigación en profundidad sobre la opacidad del patrimonio sindical y, en algunos casos, el de los líderes que llevan años enclaustrados con tumbona, porrón, cacahuetes y naipes de ocio alargado. Algunas sanciones a esos sindicatos machistas, privilegiados y casta se han pagado con patrimonio sindical, cuando las sanciones han sido aplicadas por la mala gestión efectuada. No echen en saco roto cómo uno de esos sindicatos amamantado por el Erario Público pagaba a su gente viajes al Caribe con cargo de los fondos que recibía de la Junta de Andalucía. Investiguen, investiguen, verán como no es necesario que me retracte.
Durante muchos años han vivido de los presupuestos y del dinero público. Ahora parece que el grifo se queda sin agua o tiene fugas por otros sitios. Grifo sin agua y vaca sin leche ya se sabe. Han tirado tanto de la ubre que no da más de sí. Están obligados a pedir perdón a los trabajadores por usos y representación fraudulenta. En España, entre los trabajadores de 25 a 44 años, está afiliado a un sindicato el 18% de los empleados a tiempo completo. Parece que ese porcentaje desciende al 10% entre los trabajadores que trabajan parcial. Es un hecho que la afiliación sindical ha descendido del año 2000 para acá; son los sectores de servicios los que acaparan mayor afiliación: educación, biblioteca, etc. Hoy no supera el 12-13% y bajando, según la OCDE.
«Más allá de su función institucional (…), el grado en que los trabajadores deciden afiliarse a un sindicato refleja su nivel de identificación con estas organizaciones y la capacidad de éstas para atraer y retener nuevos miembros. En los últimos años, diversos estudios han señalado un proceso de debilitamiento de la afiliación sindical en muchas economías avanzadas, especialmente entre los trabajadores más jóvenes y aquellos con trayectorias laborales más inestables». Eso se debe a una transformación estructural del mercado de trabajo, el aumento de la temporalidad y una mayor rotación en el empleo, así como por los cambios habidos en las relaciones laborales.
El nivel de identificación en España con este tipo de organizaciones no supera el cuatro por ciento. Están obligados a cambiar su estructuración, su dedicación al afiliado o usuario y a un aumento de las exigencias para la mejora de sus servicios. El gran logro del siglo XXI se habrá alcanzado cuando aprendan a mantenerse con sus propios presupuestos para ganar independencia respecto al Estado. Ahora es ese momento: vivir de sus afiliados y mantener sedes y servicios de ellos, ajenos al Estado y a las empresas. «Han vivido del robo y la venta de los trabajadores y se han dado lujos de los que se privaban los trabajadores: mariscadas, vicios mayores, orgías a destiempo, etc.», dice E. San Román, afiliado hasta su desengaño.
Ahora empezarán las huelgas que llevan años sin hacer porque, estando lleno el buche, no dan ganas de algaradas ni de quema de contenedores. Les interesan más sus intereses y llenar sus bolsillos que las necesidades de los trabajadores. Movilizaciones las llaman, pero solo recurren a ellas si les tocan el bolsillo. ¡Vividores a trabajar! Castilla y León se han comprometido a quitar las subvenciones a los sindicatos y a enseñarlos a vivir de lo que generen. Ya lo hizo en la legislatura anterior, pero solo mientras VOX permaneció en el Gobierno. Si se ha hecho en casi todos los países, ¿por qué en España seguimos sin evolucionar, pringados en naftalina y con estructuras sindicales anquilosadas? A Alfonso Fernández Mañueco le hemos dado un plazo prudencial para cerrar el grifo de las subvenciones inútiles, que las hay, y muchas. Si no lo lleva a cabo tendrá que soportar movilizaciones de la ciudadanía que produce y si no, al tiempo.
Mientras este tipo de sindicatos no cambie y se modernice, solo merecen patatas cocidas (marraneras) y no tantas gambas. ¡Ya está bien de fiestas! Para el 1º de mayo ya está organizado el comité de seguimiento para comprobar cómo desciende el «montante gambeto» de España. Contabilicemos gambas y liberados.
