España
Sánchez solo podría gobernar si pacta con Podemos y los separatistas
Si las elecciones generales se celebraran ahora, Pedro Sánchez tendría los votos suficientes para formar Gobierno con el apoyo de Unidos Podemos y los independentistas catalanes. Todo dependerá entonces de lo que esté dispuesto a ceder el dirigente socialista frente a Puigdemont y Torra para seguir en La Moncloa, porque no tiene más opciones para mantenerse en el poder, según se desprende del último barómetro de GAD3 para el diario ABC, que tiene una muestra de 7.500 entrevistas realizadas del 1 al 22 de marzo.
El centro-derecha no acaba de despegar con la fuerza suficiente en esta precampaña electoral como para formar una mayoría de Gobierno. La fragmentación está resultando demoledora para este bloque, que en número de votos sí destaca y podría sobrepasar los 11 millones, más de los 10,8 millones que consiguió el PP de Rajoy en 2011, cuando logró una mayoría absoluta de 186 escaños, y de los 10,3 millones de Aznar en 2000. Ahora, según los datos del barómetro, el PP, Ciudadanos y Vox superarían los 11,7 millones de votos en las urnas, incluida la coalición Navarra Suma. Pero el sistema D’Hondt castiga claramente la división de estos partidos con un reparto de escaños que no les favorece, y quedarían lejos de los 176 de la mayoría absoluta del Congreso.
La subida socialista
El PSOE de Sánchez se frota la manos con esa división, y se aprovecha también de la caída en picado del partido de Pablo Iglesias. El resultado para los socialistas es un 30,9 por ciento de estimación de voto, con una horquilla de 131-134 escaños. Si se compara con el resultado que registró Sánchez en las últimas elecciones generales, en junio de 2016, la subida es evidente: 8,2 puntos más de voto y hasta 49 diputados más.
¿Con quién podría pactar el PSOE? A Sánchez no le valdría un único acuerdo con Pablo Iglesias. Los populistas están en sus horas más bajas, y ahora mismo obtendrían 27 diputados (frente a los 71 de las elecciones de 2016). Encuesta tras encuesta, Unidos Podemos confirma su declive constante, sin frenos. Los socialistas y los populistas solo sumarían entre 159 y 162 diputados, incluido el de Compromís, lejos de la mitad más uno del Congreso (176).
Sánchez podría intentar acercarse a Ciudadanos. Es un pacto que ya buscó a principios de 2016, y que Rivera abrazó entonces. Pero los números no les daban entonces, y ahora tampoco. Aunque quisieran los dos, PSOE y Ciudadanos solo suman entre 168 y 172 diputados. La calculadora les vuelve a fallar, pero además existe compromiso formal del partido de Rivera de no pactar con el PSOE ni con Sánchez, por su política de acercamiento a los independentistas catalanes en los últimos meses. En el PP no acaban de fiarse de ese compromiso y recuerdan que Rivera ya prometió en su día no pactar con Sánchez ni con Rajoy, y primero lo hizo con uno y luego con otro en 2016.
Los pactos de la moción
La única fórmula que le permitiría a Sánchez seguir en el Palacio de la Moncloa sería aliarse de nuevo con los independentistas catalanes, como ya hizo para ganar la moción de censura a Rajoy el 1 de junio de 2018. Solo un pacto del PSOE con Unidos Podemos y los separatistas le daría el Gobierno. Entre todos superarían la barrera de la mayoría absoluta al sumar entre 177 y 180 diputados.
La paradoja de la situación política actual es que el centro-derecha gana por número de votos, pero pierde en el reparto de escaños. El PP, Ciudadanos y Vox sumarían 11.776.000 votos, incluido UPN. Frente a ellos, el PSOE, Podemos y los independentistas catalanes llegarían a los 11.730.000, incluido Compromís. Sin embargo, los partidos de Pablo Casado, Albert Rivera y Santiago Abascal conseguirían entre 157 y 166 diputados, hasta 20 menos que el bloque capitaneado por Sánchez.
El Partido Popular tiene en este momento una estimación de voto del 21,9 por ciento, nueve puntos menos que el PSOE, y podría sumar entre 94 y 99 diputados, que llegarían a 96-101 si se suman los dos de Navarra Suma, la coalición de centro derecha sellada en la Comunidad Foral.
El PP sigue estando muy lejos de los 137 que logró Rajoy en junio de 2016, con un 33 por ciento de votos, por no hablar de los 186 escaños de 2011. La irrupción de Vox en el escenario político en los últimos meses del año pasado ha acentuado ese retroceso, y de momento Casado no ha conseguido dar la vuelta al trasvase de votos. En Génova confían en que el alto porcentaje de indecisos en el electorado de centro derecha, calculan que es un 47 por ciento, se acabe decantando por el PP y se reduzca así el efecto perverso de la fragmentación.
El pacto de Andalucía
Pero el PP tiene muy complicado repetir el pacto de Andalucía. Ciudadanos está ahora mismo en una estimación de voto del 13,1 por ciento, con 37-38 diputados. El porcentaje es similar al de las elecciones de 2016, pero tendría hasta seis escaños más. Sin embargo, el partido de Rivera ha ido perdiendo peso en las encuestas de los últimos meses. En diciembre, el barómetro de GAD3 llegó a situar a Ciudadanos con 74 diputados. En apenas tres meses ha caído su estimación hasta casi la mitad y lo que ha ido perdiendo en este tiempo no ha engrosado el apoyo del PP, sino el del PSOE.
Mientras, Vox irrumpiría en el Congreso de los Diputados con un 11,15 por ciento de voto, y un total de 24-27 escaños. Pese a este resultado impactante, en la evolución de los barómetros se observa cierto estancamiento de voto del partido de Abascal, incluso con algún retroceso. En apenas dos semanas, han perdido seis décimas y hasta 12 diputados.
(ABC)
España
Las Pardo de Vera, las niñas de familia bien, presuntas delincuentes
El exjefe de personal de ADIF apunta a Pardo de Vera por la contratación de las mascarillas
Miranda reconoce que existieron más ofertas, pero que no las valoraron porque pensaban que no cumplirían

El exjefe de personal de ADIF, Michaux Miranda, en el juicio.
El último testigo de la quinta jornada del juicio de las mascarillas deja la pelota en el tejado de Isabel Pardo de Vera. El exdirector de Gestión Personal en ADIF Michaux Miranda ha apuntado a la expresidenta del administrador de infraestructuras ferroviarias. El ex alto cargo ha subrayado este martes en el Supremo que fue ella quien le pidió que llamara a Soluciones de Gestión. El exdirectivo ha reconocido que existieron otras ofertas más económicas, pero que no se valoraron porque pensaban que no cumplirían el contrato. Además, ha subrayado que ya tenían la experiencia positiva de Puertos del Estado, por lo que decidieron contratar con ella.
Miranda ha relatado que buscaron proveedores desde semanas antes de que se publicara la orden ministerial el 26 de marzo de 2020 de forma «insistente y con ahínco», pero que «nos estaba costando» encontrar empresas que suministraran mascarillas de forma inminente. A pesar de que valoraron dos ofertas, decidieron adjudicar la compra a Soluciones de Gestión porque garantizaba el suministro de manera inmediata. Pardo de Vera acudirá este miércoles como testigo para explicar cómo se transmitió la instrucción para adquirir material.
El exjefe de personal de ADIF ha asegurado que el ente público tenía otra oferta de mascarillas sobre la mesa, presentada por una empresa china de tecnología con sede en Granada (Innjoo Technology) dedicada a la venta de teléfonos móviles y tabletas. Sin embargo, tras valorarla, decidieron confiar en la de Soluciones de Gestión y encargarle cinco millones de unidades de mascarillas por 12 millones de euros.
Ofertas más económicas
El antiguo responsable de ADIF, investigado en la Audiencia Nacional, ha explicado que la noche en la que estaban deliberando sobre las ofertas recibieron la información de que el suministrador de Puertos del Estado ya tenía montada la logística para la entrega de las primeras mascarillas. Eso les motivó en confiar en la firma vinculada a Víctor de Aldama, que se enfrenta a siete años de prisión por el atenuante de colaboración. La Fiscalía y las acusaciones populares elevan la petición para Koldo García y José Luis Ábalos a 30 años.
El fiscal jefe Anticorrupción, Alejandro Luzón, le ha preguntado al testigo si los 2,5 euros por mascarilla que pagaron a Soluciones de Gestión eran habituales en ese momento, a lo que Miranda ha respondido que sí. El exjefe de Recursos Humanos de ADIF ha esgrimido que las empresas que ofertaban por debajo de esa cantidad no solían conseguir entregar la totalidad del pedido. Luzón ha recordado entonces al compareciente que «el Servicio Madrileño de Salud las compró a 1,24 a una empresa española en esas fechas».
«Las mascarillas se entregaron en cinco envíos. Sasemar detectó que había unas mascarillas defectuosas, lo trasladamos a la empresa y las sustituyó», ha apuntado Miranda. El exdirector de Recursos Humanos de ADIF ha señalado que Soluciones de Gestión «cumplió el contrato» y que tenía a las empresas SGS y Bureau Veritas como verificadores del proceso.
El ex alto cargo ha señalado que habló con Koldo García en tres ocasiones en abril de 2020 porque era la persona designada por el Ministerio de Transportes para el reparto de mascarillas: «En la orden venían ya fijadas las cantidades de entrega». Ha explicado que Pardo de Vera, que fue quien le designó para la adquisición de cinco millones de cubrebocas, pero que desconoce los motivos por los que le eligió.

La auditoría de Puente
En un informe reciente, la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil vinculó a Pardo de Vera con la trama de las mascarillas. El oficio remitido a la Audiencia Nacional, incluye una serie de mensajes con el propio Miranda, donde este le recuerda que fue ella quien le pasó el teléfono de Íñigo Rotaeche, representante de Soluciones de Gestión. Los investigadores apuntan que la expresidenta de ADIF lo consiguió a través de Koldo García.
Miranda también se ha mostrado este martes muy criticó con la auditoría encargada por el ministro Óscar Puente: «La forma en la que se gestionó deja mucho que desear». El exdirector de Recursos Humanos de ADIF fue cesado de su cargo en agosto de 2024, tras su imputación en la Audiencia Nacional.
