Los hechos que ahora tienen sentencia, y de los que el sujeto ha reconocido ser el autor, tuvieron lugar en febrero de hace ahora cuatro años. El individuo invitó a su amiga a dar un paseo por la calle Aztecas, en Totana, cerca de un parque. Era de noche y, en un momento dado, él trató de forzarla.

En concreto, tal y como se lee en el relato de hechos probados, «propone a la víctima sentarse sobre la acera y ella se niega, por lo que él procedió a cogerla fuertemente del brazo y forzándola a sentarse encima de él«. La mujer pudo quitárselo de encima y al final logró zafarse e intentó escapar, pero el sujeto «le dio alcance cogiéndola del pelo y tapándole la boca, la llevó hacia una zona arbolada levantándola en peso mientras le tapaba la boca para que no pudiese hablar».