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España

El fracaso de «la derechita valiente»

Redacción

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Josele Sánchez.- ABASCAL & CÍA me demandaron ante la justicia, una demanda que se van a comer con patatas porque me reafirmé ante Su Señoría en todo lo que dije de Abascal, de lo que tengo suficientes pruebas como para ganar la querella.

Minimizaron nuestra fuerza: se reían, “ja ja, la voz de la disidencia”.

Pero cinco millones de lectores patriotas son muchos lectores patriotas, con derecho a voto y con derecho, también, a saber qué existe oculto bajo el patrioterismo zarzuelero de VOX.
Y hemos publicado todas sus corruptelas, jugándonos todo a una carta, a riesgo de disgustar a muchos de nuestros lectores.

¿Felices por el triunfo de la izquierda? Cómo vamos a celebrar el triunfo de quienes nos persiguen, de quienes anteayer me detenían usando la policía y la justicia, ambas mafias en manos del frentepopulismo gobernante.

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Pero no me pregunten si quiero pegarme un tiro en la pierna izquierda, o si lo prefiero en la derecha. De ninguna de las dos opciones quiero disparo alguno.

Decía Ortega que “ser de izquierdas como ser de derechas es una de las infinitas formas que el hombre puede escoger para ser un imbécil”.

Por eso no somos ni de izquierda, ni de derecha, somos patriotas y defensores de la justicia social, defendemos la sagrada unidad de España y al mismo tiempo perseguimos la corrupta derecha neoliberal que condena a la miseria a millones de españoles.

ABASCAL & CÍA estaban tan seguros de su éxito que -antes siquiera de tener un solo diputado- ya comenzaron toda una trama de irregularidades internas y externas: se cargaron a los militantes que habían estado desde el primer momento para aupar como candidatos a sinvergüenzas reconocidos y otros abrazafarolas dispuestos a vivir del cuento.

El propio Abascal colocó a su madre, a su hermana y a su tía como candidatos, pensando blindar a toda su familia a costa del erario público.

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Y los españoles, los patriotas españoles, no son gilipollas: unos han optado por la abstención (para mí la más acertada de las decisiones), otros por el voto nulo y muchos por seguir votando a la derecha corrupta del PP, o a la de Ciudadanos, viendo que lo que se ofrecía como “derechita valiente” y regeneradora de la vida pública, superaba en ambición corrupta a la corruptísima “derechita cobarde”.

A pesar de los hackeos a nuestra web, a pesar de la censura de la sionista Facebook (financiada desde el mismo país que financia a VOX), a pesar del boicot ordenado a todos sus afiliados.

Y con eso no contaban los “espabilados” expertos en comunicación de VOX.

Cambiaron al dignísimo y patriota Fernado Paz por un maricón con ansias de sentarse en el senado.

Quisieron demostrar su moderación colocando a un moreno al frente de la candidatura catalana.

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Pidieron la privatización de la seguridad de nuestras fronteras y hasta el engreído y bien peinado Ortega Smith se bajó los pantalones diciendo que estaban a favor de las clases de Islam (siempre y cuando no fueran radicales): un día me ha de explicar a mí, este don Juan soltero a sus cuarenta y tantas primaveras, qué diferencia encuentra él, entre las clases de islam, y las clases de islam radical.

Ahora vienen las europeas y las municipales…

Y seguiremos denunciando, con más fuerza si cabe, todos los tejemanejes de ABASCAL & CíA; por cierto, esos que van de euroescépticos y social-patriotas que no han condenado mi arbitaria detención, también creo que han meado fuera de tiesto infravalorando el poder de un GRUPO de comunicación que crea opinión entre una buena parte de lo que unos y otros, (ambos, “disidencia controlada”) sólo consideran electores, y a quienes nosotros, además de lectores, tenemos por compatriotas lúcidos y preparados para formar su propia opinión después de conocer todo aquello que no le cuenta “la prensa del sistema”.

Aún saldrá, en unas horas, Abascal celebrando el éxito electoral ¿pero qué éxito, tonto del haba? Ni la mitad de lo que calculabais que ibais a lograr.

España sigue a la deriva, sin rumbo y sin patrón… y el Régimen del 78 está pegando sus últimos coletazos.

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Ahora ya tiene el sistema a “la disidencia controlada“ y sentada en sus cómodos escaños parlamentarios.
A partir de ahora viene la ilegalización de todos los partidos social-patriotas y la persecución de las voces referentes del patriotismo: lo mío, hace tres días, sólo fue un aviso a navegantes.

Bienvenidos los tiempos difíciles porque ellos harán la depuración de los cobardes.

Tal y como dijo José Antonio “no saldrá de ahí nuestra España”.

Nosotros seguimos esperando que, algún día, sonría la primavera.

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España

Dimisión forzada del máximo mando operativo de la Policía tras una querella por agresión sexual

Redacción

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En noviembre de 2024, Marlaska dejó sin efecto su jubilación al cumplir 65 años para que continuara en el cargo de por vida.

El director adjunto operativo (DAO) de la Policía Nacional, el comisario principal José Ángel González, ha renunciado a su cargo después de que un juzgado de Madrid haya admitido a trámite una querella que lo sitúa como investigado por un presunto delito de agresión sexual contra una subordinada, además de coacciones, lesiones psíquicas y malversación de caudales públicos. La decisión judicial ha precipitado una salida que ya no podía sostenerse desde el punto de vista institucional, dada la extrema gravedad de los hechos denunciados y la posición de poder del investigado dentro del cuerpo.

La citación judicial está fijada para el próximo 17 de marzo, cuando el juez escuchará tanto a González como a la agente denunciante. La mera admisión de la querella —no una condena— resulta, sin embargo, incompatible con la permanencia en el cargo de quien ha sido durante años el máximo responsable operativo de la Policía Nacional, con capacidad directa de mando y decisión sobre miles de agentes.

Una acusación que apunta a abuso de poder institucional

Según el escrito judicial, la denunciante mantuvo en el pasado una relación afectiva con el DAO que derivó en una supuesta dinámica de abuso de poder, marcada por una asimetría jerárquica extrema. La querella sostiene que la agente se vio incapaz de poner fin a la relación pese a su voluntad expresa, debido al control ejercido por su superior, lo que introduce un elemento especialmente perturbador para cualquier organización jerarquizada como es la Policía Nacional.

Los hechos denunciados se sitúan el 23 de abril de 2025, cuando la agente se encontraba de servicio en la comisaría de Coslada. Según la querella, González habría utilizado su autoridad para ordenar a la funcionaria abandonar su puesto y desplazarse en un vehículo policial camuflado para reunirse con él. Tras un encuentro casual con otro comisario, ambos se trasladaron a la vivienda oficial del DAO, donde, siempre según la acusación, se produjo un acercamiento sexual reiteradamente rechazado por la denunciante.

El relato judicial describe una conducta persistente pese a las negativas, caracterizada por violencia física e intimidación ambiental. La agente habría logrado abandonar finalmente el domicilio y regresar a la comisaría para devolver el vehículo oficial, antes de dirigirse a su casa. Posteriormente, la querella habla de una cadena de acoso telefónico, manipulación psicológica e intentos de ofrecer compensaciones laborales para evitar la denuncia, un extremo que, de confirmarse, dibujaría un escenario de utilización del poder público con fines estrictamente personales.

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El papel del ministro Marlaska y una protección política cuestionada

José Ángel González ocupaba el cargo de DAO desde 2018, cuando fue nombrado por el ministro del Interior, Fernando Grande‑Marlaska. Durante estos años se consolidó como una figura clave dentro del aparato policial y de seguridad del Estado, participando en órganos de alto nivel como el CECOR y el Comité de Gestión Técnica del Coronavirus. Su cercanía al director general de la Policía, Francisco Pardo Piqueras, y al propio ministro reforzó una posición de poder prácticamente incontestable.

Especialmente controvertida fue la decisión adoptada en noviembre de 2024 por Grande‑Marlaska de dejar sin efecto la jubilación obligatoria del DAO al cumplir 65 años, recurriendo a una modificación legal ad hoc para permitir su continuidad indefinida. Aquella maniobra fue duramente cuestionada por la oposición y por sectores del propio cuerpo policial, que alertaron del precedente que suponía blindar políticamente a un alto mando de forma tan explícita.

La admisión a trámite de la querella ha terminado por hacer insostenible esa protección. La presión institucional y mediática, unida a las reacciones políticas posteriores, ha forzado una dimisión que llega tarde para muchos y que vuelve a colocar el foco no solo sobre el investigado, sino sobre las responsabilidades políticas de quienes lo mantuvieron en el cargo hasta el último momento.

Una crisis de credibilidad para Interior y la Policía

Cuando el máximo mando operativo se ve envuelto en una investigación por presunta agresión sexual a una subordinada, la respuesta política no puede limitarse a una dimisión forzada por los acontecimientos. El caso expone con crudeza los riesgos de concentrar poder, prolongar mandatos de forma excepcional y confundir lealtad política con control institucional. Y plantea una pregunta incómoda pero inevitable: quién supervisa a quienes mandan cuando el sistema decide mirar hacia otro lado.

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