España
Moncloa vulnera una resolución del Consejo de Transparencia para blindar el viaje de Sánchez al FIB
El Gobierno de España vulnera los criterios del Consejo de Transparencia y Buen Gobierno (CTBG) relativos a los gastos del desplazamiento del presidente del Gobierno en avión oficial para asistir junto a su esposa al Festival Internacional de Benicassim el pasado mes de julio. De la resolución del CTBG se puede concluir además que el Ejecutivo está abusando y aplicando de forma errónea la consideración de secreto oficial amparándose en la Ley de Secretos Oficiales.
El procedimiento nace de una solicitud de información al Portal de Transparencia del Gobierno de España por parte de Luis Salom, miembro del Partido Popular en la Comunidad Valenciana. En su solicitud, Salom reclamaba conocer el «coste aproximado y sin desglosar de todo el desplazamiento del presidente y sus acompañantes, incluido el coste de apertura especial del aeropuerto de Castellón para este desplazamiento». Además del coste de los coches oficiales y el alojamiento de Sánchez y sus acompañantes.
Como se especifica en el escrito en ningún caso se requiere información sobre los acompañantes, ni datos relativos al dispositivo de seguridad, ni sobre el trayecto realizado. El reclamante argumenta que al solicitar el coste total armonizado y sin desglosar «no es posible realizar ningún análisis sobre el dispositivo de seguridad del presidente al ser una suma de cifras de partidas no homologables muy distintas».
Deniega la información
Pero en su respuesta Moncloa no aporta información. El vicesecretario general de presidencia, Alfredo González Gómez, «resuelve conceder el acceso» a la información reclamada por Salom. Sin embargo, la respuesta se limita a facilitar el enlace al apartado «Agenda» en la que aparece la actividad del presidente.
En esa respuesta se asume que «tratándose de materia clasificada» por referirse a «movimientos de aeronaves militares como a los planes de protección de autoridades» y que por tanto «no cabe facilitar más información que la que se proporciona en dicho enlace». La respuesta se ampara en la Ley 9/1968 de 5 de abril que regula los secretos oficiales y en una sentencia de la Sala de lo Contencioso-Administrativo de la Audiencia Nacional que indicó que «la información proporcionada no podrá referirse a aquellos viajes o acompañantes, cuando se trata de viajes que hayan sido clasificados como materia clasificada».
Antes esta respuesta Salom presentó una reclamación al Consejo de Transparencia y Buen Gobierno destacando que en esa respuesta se había resuelto «conceder» la información, como figura en el escrito firmado por González Gómez, y reclamando que se haga efectiva dicha resolución. Ante esta demanda, la nueva vicesecretaria general de presidencia del Gobierno, Hilda Jiménez Núñez, vuelve a insistir en que «no cabe facilitar más información que la que se proporciona en dicho enlace» argumentando que «sería proporcionar información sobre elementos que forman parte del dispositivo de seguridad del presidente y que en consecuencia se estaría desvelando información que podría aplicarse a futuros dispositivos de seguridad».
Tras esta respuesta que resuelve «de forma desestimatoria» la solicitud de Luis Salom, éste presenta una reclamación ante el CTBG que echa por tierra los argumentos jurídicos de la presidencia del Gobierno y resuelve que debe estimarse la reclamación y se insta a la secretaría general de la Presidencia del Gobierno a que en el plazo de 7 días hábiles remita a Salom y al Consejo la información solicitada. Esta resolución está fechada el pasado 10 de diciembre.
Pero tras evaluar las alegaciones del CTBG desde el Gobierno solo se facilita un dato que no se ajusta a la solicitud de información realizada. Y es que la única cifra que aporta el escrito de la Secretaría General de Presidencia es «el gasto total computado por el departamento de protocolo para los dos días previos» que cifra en 282,92 euros. Moncloa vulnera así la resolución del CTBG y asegura que «no dispone de otra informaciónque la facilitada». Y es que la resolución del CTBG dice del proceder del Gobierno que «no podemos afirmar que nos encontremos ante un supuesto de concesión de la información».
Vulnera la resolución del Consejo
La resolución afea que Moncloa haga unas alegaciones que «denotan una valoración o apreciación de la Administración en términos de oportunidad que no tiene encaje en la configuración legal del derecho de acceso a la información pública». El CTBG insiste en que el viaje «también favoreció el desarrollo de una actividad privada» [asistencia al concierto de The Killers en el Festival Internacional de Benicassim (FIB)] por lo que asevera que «no comparte que la información ahora solicitada se corresponda con la clasificación realizada» por el acuerdo del Consejo de Ministros que regula los secretos oficiales.
La resolución descarta ese argumento porque «no se aprecia que (la información solicitada) haya sido clasificado previamente como materia reservada» lo que es «premisa principal» para que pueda considerarse materia clasificada, recuerda el CTBG.
A falta de ese requisito esencial solo procede la denegación de la información sobre los gastos que «atentan contra la seguridad y defensa del Estado». Pero el Consejo asegura que la solicitud «no impide el ejercicio de derechos fundamentales, ni se trata de difundir información que altere los planes de defensa militar».
Por eso el Consejo concluye que «no procede la aplicación de ningún límite al acceso a la información» y que la solicitud debe ser estimada y «debe ceñirse a suministrar el gasto total del viaje, sin desglose por conceptos». Algo a lo que Moncloa se niega al dar solo los citados gastos de protocolo.
Pero fuentes militares consultadas cifran en unos 5.600 euros la hora el gasto del Falcon solo en combustible. La ida y vuelta a Castellón ocupa ese tiempo. El avión realizó para este evento dos viajes de ida y dos de vuelta. En total, 11.200 euros solo en combustible.
España
Castilla y León: sin candidatos votables que inspiren confianza. Por Jesús Salamanca Alonso
«No hay a quien votar en Castilla y León. Mejor que cierren la comunidad y nos asimilen a la pujanza de Madrid. Total, toda nuestra juventud acaba haciendo vida allí»
Hay cierto miedo escénico y preocupación en el Palacio de la Asunción de Valladolid ante las elecciones del próximo 15-M porque el presidente, Fernández Mañueco, no las tiene todas consigo, además de su conocida inseguridad que le acompaña desde siempre. Su imagen le delata, lo mismo que delata al candidato del PSOE su candidez autonómica y a Pollán (VOX) su oculto leonesismo, ya en franca retirada. A los tres líderes les importa poco Castilla, poco León, pero sí su poltrona y la nómina, ese veneno que inocula la política. La incertidumbre que genera UPL, la indefinición de Se Acabó la Fiesta (serio candidato para la juventud universitaria) y el desconocimiento de lo que pueda pasar con las formaciones minoritarias es otro añadido que ocupa más que preocupa y que puede complicar la escena final.
A pesar de lo expuesto, no hay una formación seria a la que se pueda votar como ha quedado demostrado en Castilla y León. La partitocracia ya harta en todas las comunidades y siempre pretenden seguir los mismos. ¿Por qué será? Mañueco ha sido un fracaso rotundo y sigue erre que erre. Su fracaso más sonado lo tuvo cuando fue consejero de Justicia e Interior, sin competencias y siempre en la tumbona. No hay una verdadera democracia. Todo lo fían a los partidos y no a las personas. Lo que no entiendo es cómo la seriedad de Juan Vicente Herrera Campo consintió semejante estupidez y situó a este muchacho frente a la nada y el ninguneo. ¿Consejería de Justicia, qué Justicia? ¿Y de Interior sin Policía autonómica? Al menos no se corrompió y tampoco su sucesor.
Si miras a la «derechita cobarde» es más de lo mismo y eso supone la nada como perspectiva de futuro; bien es cierto que la comunidad prepara sobremanera a la juventud, pero ésta acaba marchándose fuera de las nueve provincias: preparamos excelentes profesionales para que otras comunidades se aprovechen de ellos sin coste añadido, hablamos de Madrid, Barcelona, Valencia, Vascongadas… ¿Cuántos universitarios se quedan en su tierra? Sí, muchos se van y lo hacen porque hay falta de industria, déficit de infraestructuras y muchas promesas vanas de la «derechita cobarde» desde que Aznar acusara falsamente a Demetrio Madrid para ocupar él un sillón que no merecía. Si juntamos todo lo dicho, la derecha no nos sirve en Castilla y menos en León. Eso sí, al menos no se han corrompido como los integrantes del Gobierno central, o al menos no ha transcendido si lo han hecho
Con el PSOE no podemos fiarnos. Hemos visto lo que ha pasado en el Gobierno central y preocupa que los de aquí sean buenos alumnos y aprendan a falsear todo y a negar evidencias, reinterpretar la Constitución y dotar de indignidad a las instituciones. No hay más que mirar al Constitucional, al fiscal general del «Establo», al ministerio de Transportes, a Interior, al griterío grotesco de Igualdad, al enchufe de prostitutas como si fueran funcionarias de oposición, etc., etc. Sorprende que no haya habido dimisiones en los diferentes ministerios y entre sus titulares. ¡Que poca dignidad tienen ya! Lo último desquiciante ha sido meternos en la guerra y sacar ese ¡No a la Guerra! Tras meternos de lleno en ella, hemos visto en las manifestaciones algunos letreros que ponía ¡No a la Guarra! Sin duda, alguno debería volver a la escuela, salvo que se refiriese a otra cosa. Más indignidad a la falta de credibilidad sanchista. ¿Y las famosas pulseras del ministerio de Igualdad compradas en un Todo a 100 o algo así?
También podríamos hablar de las denuncias falsas y su apoyo por parte del Gobierno desquiciado, la irregular y maliciosa regularización de inmigrantes, el descrédito de la «cátedra» de doña “Pelela” Gómez y hace unos días (publicado hoy en prensa) nos enteramos de la fiesta con cocaína del diputado Felipe Sicilia, la desaparición del atestado de la fiesta ilegal y los 59 viajes del Falcon (con viajeros concretos), que se declararon secreto de Estado, por poner ejemplos cercanos en el tiempo.
No podemos fiarnos por si copian al y del sanchismo degenerado y mucho menos si copian al DAO (Degenerado Asociado a Organismo policial) de la Policía, que también actuó en Valladolid y que ha dejado a la hoy Policía Política de Marlaska más degradada que el sector sanchista de los «diputeros» del Congreso. Tampoco podemos perder el tiempo votando sanchismo pro-etarra acogido a EH Bildu, ni a SUMAT, que resta más que suma o a esos minoritarios de los que no conocemos a sus líderes ni futuros procuradores. Sí, en Castilla y León son procuradores, no diputados, aunque no sé por qué conservaron la denominación franquista, más elegante sin duda que el vocablo diputado o, en algunos casos, «diputero o diputera».
¿Y con VOX? ¿Quién va a votar al sátrapa Abascal? En esa formación no hay cuadros solventes para la gestión. Se está viendo en Aragón, Extremadura y casi con toda seguridad lo presenciaremos en las Cortes de Castilla y León no tardando. Ya salieron del gobierno despavoridos, demostraron que no tenían ni banquillo y mintieron al decir que el PP seguía abriendo camino a la inmigración. El caso era justificarse para salir airosos ante la población. Muchos ciudadanos volcaron sus esperanzas en VOX y quedaron defraudados a los pocos meses. Ahora con la división existente se incrementa la desconfianza. No conocemos a los futuros procuradores de VOX, por eso no se les puede votar. Conmigo que no cuenten.
Para muchos ciudadanos, ver enfrentados a las dos derechas es una agonía inexplicable como si la maldad quisiera que el demonio (Sánchez) siguiera en «Moncloaca» fabricando bulos y revolcándose en el fango de la mentira, la malversación, el aprovechamiento y la prostitución descontrolada, incluso en el fango del latrocinio más vulgar de las mordidas y comisiones.
Razón tenía Koldo cuando decía: «Soy socialista, no puedo ser feminista». Claro que peor es lo que decía el DAO en los prostíbulos de Valladolid. Lo publicaremos antes de que “El Pollo” Carvajal se lleve por delante a Iglesias, Errejón, Monedero y otros del salpicadero.
De los localistas mejor no hablar. Ni sabemos sus objetivos, ni los conocemos, ni sabemos por qué se presentan, ni…, ni… No hay a quien votar en Castilla y León. Mejor que cierren la comunidad y nos asimilen a la pujanza de Madrid. Total, toda nuestra juventud acaba haciendo vida allí. Mejor que votarlos, yo los botaría. Tan sólo un candidato se ha acercado a mí, hoy por la mañana, y con suma educación me ha pedido que cogiera su propaganda política y así lo he hecho: era de la coalición IU, Equo y no sé qué más. Agradecido, pero no puedo votar eso, tampoco conozco a nadie. Mejor, lo dejaré para cuando tangamos democracia, en vez de partitocracia. Mi urna la pueden romper.
